Como
con todos los países, la estructura de los impuestos
cambia de año en año. A las corporaciones, genericamente
hablando, sean ellos españoles o establecimientos permanentes
de compañías extranjeras, se les imponen impuestos sobre
sus ingresos netos de aproximadamente un 35%. Las ganancias
del capital (o pérdidas) son tratados de la misma manera
que otros artículos del ingreso para el impuesto sobre
la renta, que actualmente, sujeto a impuestos de 35%
para las entidades de no residentes. Desde junio de
1996, una venta de propiedad estara libre de impuesto
de ganancias de capital dónde la propiedad fue adquirida
antes del 31/12/1986. ["CGT: Desde el 1996 de junio,
la proporción para los residentes se ha reducido a 20%]
El impuesto sobre la renta:
La nueva estructura a partir del 1 de enero de 2003: